Japón estaba en proceso de convertirse en una potencia mundial industrial, por lo menos eso era lo que pretendía su emprador Hiro-Ito. Su archipiélago carecía de suficiente espacio y sobre todo de los recursos naturales necesarios, emprendieron en los años 30 una campaña imperialista de expansión cuyo fin sería el control del Pacífico occidental, lo cual chocaría tarde o temprano con los interese de Estados Unidos.
Japón hizo un pacto con Italia y Alemania (eje Roma-Berlín-Tokio) en los años 30, por los intereses comunes, sobre todo por la política expansionista que compartían, y para protegerse del enemigo que tenían en común alemanes y japoneses (la Unión Soviética). Por este tratado Japón entró en la guerra practicamente al mismo tiempo que Gran Bretaña y Francia declaraban la guerra a la Alemania nazi (septiembre de 1939)... Eso en resumen.
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